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La Segunda Guerra Mundial

Segunda Guerra Mundail

Entre 1939 y 1945 tuvo lugar un conflicto a escala mundial donde participaron la mayoría de países del mundo en dos alianzas: los Aliados y las Potencias del Eje. El planeta vivió un estado de guerra total, con más de 100 millones de militares movilizados y la amenaza presente de las bombas nucleares. Murieron entre 50 y 70 millones de personas en lo que es, hasta la fecha, el mayor cataclismo conocido de la humanidad, desbancando a las mayores catástrofes naturales de la historia.

Todo comenzó cuando un indigente, de sueños frustrados, se afilió al Partido Obrero Alemán, precursor del partido nazi: Adolf Hitler. Durante la Primera Guerra Mundial demostró mucha valentía, ascendiendo rangos. Se mostró como un soldado implacable en el campo de batalla y un influyente líder preparando estrategias. Pero el verdadero motivo de su ascenso fue gracias al arte de la manipulación y el control. Despiadadamente eliminó enemigos, tanto de su mismo partido como de facciones externas. Vivió el fin de la Gran Guerra con resignación. Alemania sufrió una amarga derrota que no hizo más que aumentar su rabia y sus ansias de venganza. El tratado de Versalles los oprimía arrastrándolos a una irreversible crisis económica (inflación insoportable) y nula capacidad militar (ejército de sólo 100.000 efectivos). Poco a poco fue adquiriendo poder con ideas fascistas y antisemitismo, fomentando el odio y aprovechando los resquicios de la democracia, hasta ser nombrado Canciller Imperial en 1933. Se convirtió en dictador tras declararse el estado de emergencia, al ser incendiado el Reichstag, símbolo de la democracia. Poco después muere el presidente transfiriendo todo su poder al Canciller. Hitler deseaba implantar el Nuevo Orden en Europa, con la hegemonía total de Alemania.

Segunda Guerra Mundial

Alemania comenzó su expansión hacia el este, con la anexión pacífica de Austria y la invasión de Polonia. Pero Hitler no se contentó con su patria, Austria, y siguió conquistando. El siguiente país fue el fronterizo de Checoslovaquia, con la excusa de que los alemanes que vivían allí estaban oprimidos. Seguidamente atacaron Polonia, con la anunciada oposición de Francia y el Imperio Británico, que formaron el bando conocido como los Aliados. Pero la Unión Soviética se unió momentáneamente a Alemania, en las Potencias del Eje, a cambio del reparto de Polonia, en un pacto secreto de estado. Había empezado la II Guerra Mundial.

En 1940 se inició la guerra relámpago en el oeste. Alemania atacó por sorpresa a los Aliados. La estrategia era la de atacar velozmente antes de que el enemigo pudiera responder. La artillería alemana se desplazó hacia el frente oeste. Arrasó la mayor parte de Europa. Francia fue tomada desde los Países Bajos y Bélgica, donde no ofrecieron resistencia, rindiéndose, aun contando con un mayor ejército. Sólo quedaba el Imperio de Gran Bretaña, al que atacaron con fuerzas aéreas. Miles de personas murieron en Inglaterra, aun así se negaron a capitular. La dificultad de conquistar una nación situada en una isla hizo perder efectivos y, en 1941, Alemania tuvo que abandonar la batalla.

Pero no sólo se reclutaban efectivos para atacar los países contrarios a su política, también se produjo una muerte masiva de civiles, en el Holocausto, donde se persiguieron a los judíos. Las cárceles estaban a rebosar y se ordenó llevar a los detenidos a campos de concentración, donde iban a ser exterminados u obligados a trabajos forzosos a cambio de comida y agua, en lo que Hitler llamó “la solución final”. Judíos, comunistas, homosexuales, discapacitados, masones, gitanos, Pentecostales, testigos de Jehová y prisioneros de guerra eran condenados simplemente por su condición. Italia y el Imperio de Japón, entre otros países, tras ver el poderío alemán, decidieron apoyarlos uniéndose a las Potencias del Eje.

Hitler, durante su ascensión contó con innumerables enemigos contrarios a su política revolucionaria y, aun como Canciller, sufrió intentos de asesinato que siempre libraba de una forma milagrosa. Una comida envenenada, una bomba en una habitación… parecía como si el mismo Diablo lo guardara. Y de hecho, hay quienes afirman que hablaba solo. Era como si la dictadura nazi no fuera dirigida por él…

Creo que habrían ganado la guerra si no llega a ser porque atacaron indiscriminadamente a todos los países, sin importarles el potencial bélico que tuvieran. De hecho el Imperio de Japón llevó a cabo un ataque por sorpresa, en 1941, sobre Pearl Harbor, Estados Unidos. Provocó grandes perdidas materiales y humanas, y la entrada de Norteamérica en la guerra, del bando Aliado. Además, Alemania, tras imponerse en Europa, decidió marchar sobre Rusia, perdiendo parte de sus fuerzas atravesando el interminable desierto. Aún así los comunistas, sorprendidos, emprendieron la retirada. Debido al gran territorio que deseaban conquistar, el conflicto se alargó y tuvieron que enfrentarse al invierno en el desierto, perdiendo gran parte de sus unidades. Por otra parte, Gran Bretaña, había sido derrotada pero dejaron de someterla, permitiéndoles recuperarse. Tras el invierno, Alemania volvió a la ofensiva con los rojos, llegando a Stalingrado. Hitler se empeñó en capturar a Stalin sufriendo una dura derrota, perdiendo a 250.000 unidades. Entonces era Gran Bretaña quien bombardeaba Alemania. El ejército nazi es reducido y hasta los niños son llamados al frente. Además, el Canciller comienza a tener graves problemas de salud, pero su voluntad sigue siendo de hierro y conduce al país a una masacre, negándose a ceder.

Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña planearon una operación conjunta para invadir Europa y llegar al mismo corazón del Tercer Reich. Hitler reforzó su posición en Francia, pero el desembarco de Normandía, al norte de Francia, había sido bien estudiado para permitir la maniobra de los Aliados. Sin embargo, los alemanes tenían fuerzas repartidas por la costa y cuando descubrieron los desembarcos, sembraron campos de minas en las playas y prepararon trincheras con ametralladoras. Pero los hombres movilizados habían sido entrenados para esa misión especial y eran dirigidos por los mejores generales, incluso algunos jubilados habían sido convocados. Las fuerzas de Hitler atacaron duramente las embarcaciones que se aproximaban a la costa, provocando un Infierno. Aun así habían muchas tropas enemigas y a base de disparos cruzados consiguieron abrirse un hueco en la costa, por donde desplegar sus unidades. Fue el 6 de Junio de 1944, conocido como día D. Normandía fue tomada y durante los siguientes días desembarcaron 250.000 soldados y 50.000 vehículos. Alemania se vio acorralada. A las fuerzas mencionadas por el oeste, se les sumaba Rusia, el Ejército Rojo, que atacaba por el este.

Las fuerzas alemanas tuvieron que retroceder, hacia su país. 1.300 misiles fueron lanzados contra Londres. El Canciller esperaba que sus armas ocasionaran una destrucción total, pero sólo causaron 3.000 muertes. En 1945 los Aliados rodearon Alemannia. Encontraron miles de campos de concentración con incontables personas muertas de hambre. Los cadáveres se amontonaban como si se tratara de un basurero. Todos los civiles fueron obligados a defender Berlín, pero aun así eran inferiores en número. Los rusos conquistaron la ciudad, donde violaron a las mujeres. Hitler se escondió en su búnker, en las ruinas de Berlín, donde *se suicidó. Los Aliados habían ganado la guerra y él no podía soportar la humillación que supondría la rendición. Al lado de sus huesos calcinados se encontró una nota donde escribió sus últimas palabras: “No es cierto que yo, o que cualquier otro en Alemania, quisiera ir a la guerra. Los únicos culpables son los judíos. Muero feliz, consciente de nuestros infinitos logros y de mi extraordinaria aportación a la historia de la humanidad. Adolf Hitler.” Así concluyó la 2ª guerra mundial, aunque Estados Unidos decidió dar un golpe final: Bombardeos atómicos a Hiroshima y Nagasaki.

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