Futuro alternativo de La pesadilla del Diablo

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Vampiro triste

Hola. Un servidor ha escrito la novela de vampiros La pesadilla del Diablo {leer prólogo}. Pues buscando entre mis notas perdidas he encontrado un futuro alternativo para el final de la obra. La he leído, he vuelto a sentir las sensaciones de Dennis y he decidido publicarla aquí. Espero que os guste.

Futuro alternativo de La pesadilla del Diablo

Ha pasado un tiempo ya, desde mis comienzos como vampiro, a mi ansiedad por la muerte. He bagado por la noche como espectro viviente sin alma. He sufrido sin tregua, por una mirada que se quebraba, y por suspiros de dolor. Tanto fue así, que no pude soportarlo y me exilié, me oculté en las grietas como una rata. Me aparté de mi destino por miedo a no soportarlo y ahora me siento arrancado de mi mundo, extrañado hasta de mí mismo.

Lo único que me quedan son los recuerdos. Vivo anclado a mis recuerdos porque son lo único conocido que me mantienen despierto. Mi mente me muestra imágenes de aquellos tiempos. Jadel obligándome a matar. Vicent observándome en silencio. Jenny con ese condenado vampiro calvo… Sí, me alejé de ella por celos. Pues debo hacer una confesión: sentía como Jenny no se entregaba tanto a mí como a Sonny, pero después del sacrificio para acabar con Jadel, notaba como ella hubiera deseado que fuera yo el sacrificado. Y eso… eso no podía soportarlo. Jenny había sido mi más íntimo deseo toda mi vida. La había amado más que a mi vida. Y no, no estaba dispuesto a convertirme en un asesino para satisfacer su sed. Y menos sabiendo que sólo el amor la mantenía con vida, pues había sido concebida en un estado lamentable… Y sus ojos…

Ahora soy un vampiro exiliado. Vago solo. Ningún inmortal me acompaña en mi camino de descubrimiento personal. He aprendido a usar mis colmillos y mis garras. Nadie osa atacarme, ni acercarse. Pues mi resentimiento puede acabar en furia. Mis ojos ven la noche, mis oídos escuchan el silencio. Mi sonrisa descubre mi confianza. Ya no soy un vampiro débil. Aunque debo decir que son en estos momentos cuando más dudas tengo. Apartado de mi civilización, mi único objetivo se basa en pensar y meditar. Saciar mi apetito es algo que no necesita mucho esfuerzo. Pero me siento solo, y si no fuera por mis viejos recuerdos, hacía tiempo que habría emprendido el viaje al desierto, que es el único lugar que puede asegurar una muerte rápida e indolora.

Es extraño, me alejé para evitar el sufrimiento, y he encontrado más sufrimiento. Pensar en lo que puede estar pasando duele más que verlo. Sí, pero ya lo he decidido. Tal vez haya sido egoísta por mi parte, aunque eso ya no importa. Con Jadel y Sonny muertos, Vicent se encargará de cuidar a Jenny y yo puedo tener carta blanca. Tal vez cuando me ocurra algo interesante vuelva a mi antiguo hogar a contarle a Adams y Frank mis aventuras. Pero para eso hace falta varios años… porque lo que se dice ahora mismo, no tengo nada interesante. Sólo un interminable transcurso de las noches, que agoniza con un inevitable consumir de vidas. Notar el dolor de la gente, el miedo en sus rostros, es casi tan espantoso como ver los ojos de mi amada, sabiendo que mueren con el verdugo de mi progenitor.

Después de descubrir Nueva York y Florencia, necesitaba algo más… ¿cómo decirlo? diferente. Las grandes ciudades eran una delicia para el paladar de un buen vampiro. Atacar en las sombras, sin levantar sospechas… demostrando que tú fluyes con la noche y no ella te lleva a ti. Eso está muy bien, pero ya está más que explotado. Ya no busco emociones fuertes que me atrapen, y me envuelvan en su peligro. No, ya no sé ni lo que quiero. Los últimos años los he pasado de un lugar a otro. observando cada cultura, cada país, cada religión… sin encontrar nada que me interese. Igual en otro tiempo me habrían fascinado, pero ahora me encontraba sin el ánimo suficiente para salir a buscarlas o asombrarme cuando me las cruzo de frente.

Finalmente deambulo por el desierto para suicidarme. El Sol penetró en mi cuerpo, filtrándose en todo mi ser y dejé de existir… Pero desperté en Grecia hace miles de años con Jadel y Odilón en una mansión de aquellos tiempos.

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