Primera Edad: La convivencia

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Primera edad

Volvamos a los confines del mundo. Nos dentemos justo en la Primera Edad: La convivencia. Todos vivían en paz y armonía. ¿Entonces por qué se separaron en tres especies? Veamos una descripción más detallada de todo cuanto aconteció en los primeros años de este mundo fantástico, cuando no existía ni la religión o la política…

Primeros años

La Primera Edad de la historia se caracterizó por una convivencia pacífica y tranquila. La ciencia apenas había evolucionado y la religión, simplemente no existía. Lo más sorprendente es que no se necesitaron leyes hasta mucho después, cuando el egoísmo del hombre comenzó a crecer al mismo ritmo que la calidad de vida aumentaba. Entonces se pidió el seno de la sociedad en tres grupos: los que buscaban desarrollar la fuerza física, los que empleaban su tiempo en artes mágicas y los aislados a estas dos costumbres. Tampoco suponían un problema, simplemente una distracción.

La leyenda de los dioses

Cuenta la leyenda, que una fría noche aparecieron siete figuras, con siete luces, en un bote desde el horizonte del mar. Los testigos se comportaron de forma muy particular: los siguieron envueltos en un hechizo de silencio. Estos seres misteriosos, descritos como encapuchados con luces en los ojos, comunicaron un extraño mensaje a la humanidad. Luego, se marcharon.

El enigma de los dioses

Al día siguiente, al recordar lo ocurrido, curiosamente las palabras de los siete visitantes se quedaron grabadas y fueron escritas íntegramente en un libro llamado el enigma de los dioses. Se trata de un libro profético que cuenta, con siete puntos de vista diferentes, la situación del continente, en pasado, presente y futuro. Siete visiones complejas, de siete superhombres denominados dioses omnipotentes. Un auténtico enigma del que aun hoy no hay explicación.

El instrumento de su decadencia

Resultó un encuentro de polémicas y conflictos. Los hombres, que jamás habían discutido, encontraron el instrumento para su decadencia. Tanto fue así que aquellos que veían en la fuerza física una práctica esencial, comenzaron a ser radicales, puesto que uno de los libros sagrados, dentro del enigma, los apoyaba. Lo mismo ocurrió con las fieles a la magia negra. Los hombres habían cambiado, y con ellos, su futuro.

3 grupos

Pronto, la gran mayoría, que no apoyaba las nuevas practicas, crearon las leyes, una serie de normas para mejorar la convivencia de los hombres. Sin embargo, no fueron aceptadas por esa minoría con extraños hábitos. Un tremendo caos se desarrolló y no parecía tener fin.

Primer rey: Llewin, hijo del Dios del fuego

Esto se solucionó con la aparición del primer Dios de la historia. Llewin, el dios del fuego, utilizó su poder para desterrar los grupos desobedientes y separarlos con grandes columnas de fuego. El hijo del dicho dios, también llamado Llewin, recibió honores y ocupó el primer trono de los hombres, en Frangul.

Así pues, los hombres fueron separados mental y físicamente. Lo que repercutirá en el futuro.

Aquí concluye la Primera Edad, y comienza la Segunda Edad: La separación.

Este artículo pertenece a Las Cuatro Edades. También pertenece a la categoría El enigma de los dioses. Accede al índice para ver los demás artículos de la saga.

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