90 Kathy

0
196

Arropo a mi hija que se encuentra acostada en su cuarto. Fuera, la mayoría prepara antorchas para ir a buscar a los niños que escaparon con Kerwin.
-Mamá, ¿por qué hacen eso?
-Descansa Kristy. Tienes que recuperarte.
Antes ha tenido premoniciones que han deteriorado su cuerpo ya frágil por sí solo. El virus afecta de una forma muy extraña, pero debemos aprender a controlarlo.
-Aunque encuentren al chico, los soldados no les darán lo que quieren.
-¡No pienses más! -le ordeno intentando aminorar los síntomas que la enferman.
Tiene la fiebre muy alta y hemorragias internas. Además, me ha confesado que sufre un intenso dolor de cabeza que le provoca bruscas contracciones en el cerebro. Debe olvidarse de todo lo que la rodea y centrarse en descansar, para sobrevivir.
-Creo, madre, que nos deberíamos ir con ellos.
-¡Son fugitivos ahora!
-Sí, pero… -pronuncia a malas penas- conseguirán eso que todos quieren y prosperarán. Nosotros en cambio…
-¿Cómo? ¡Eso es imposible!
-El gobierno nos ha dejado morir y los soldados nos están utilizando… para acabar traicionándonos después.
A pesar de ser mi hija la que habla, no son las palabras que suele utilizar. Lo que está diciendo… es como si repitiera una voz en su interior.
Otro fuerte ataque le provoca de nuevo convulsiones.
-¡Olvídate de eso!
-Da igual lo que hagamos: acabaremos todos muertos.
Su cabeza cae hacia un lado, no sé si dormida.
-¡¡¡Nooo!!! -grito desesperada, cuando no noto su pulso.

Continúa leyendo 91 Jonhy o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la tirlogía, El enigma de los dioses.

Dejar respuesta

Escribe tu comentario.
Escribe tu nombre

Resuelve la siguiente suma *