72 Helen

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El corazón agoniza produciéndome un inaguantable dolor en las entrañas. Ya son dos, Danny y Jack, los amigos que han caído bajo esta diabólica plaga, y otros muchos conocidos sucumben día a día. A este ritmo en poco tiempo habremos muerto todos.
Lo más extraño de todo es, que los que fallecen, lo hacen desvelando secretos y señalando conexiones para que nosotros podamos continuar descubriendo la raíz de todo esto. Pero continuar con los viajes astrales supondría hundirse en un abismo del que muchos no encuentran la salida. Sin embargo, cada pista, cada puerta que abrimos, cada latigazo en nuestra alma, es luz arrojada a nuestra ceguera. Tal vez debamos llegar hasta el fondo, continuar castigándonos, porque aunque no aguantemos, podremos salvar la especie; o tal vez la única manera de salvarnos sea arrancar esos pensamientos de nuestra cabeza. Sea como sea, la curiosidad acaba seduciendo a muchos y la trampa cobrando presas.
La última revelación, de la última víctima, arrojaba un nuevo foco de atención. El enigma de los dioses siempre había sido un libro para fanáticos. Sectas religiosas lo estudiaban, hablaban de un fin del mundo que nadie creía. La mayoría adoramos a Darío, el presente rey e Hijo del dios de la noche. Sabemos de la existencia de otros seis dioses más, pero rechazamos la idea de que controlen el destino. Estamos contentos de que un semidios nos gobierne, nos sentimos seguros de que sea así, pero todo lo demás pensábamos que era pura fantasía. Ahora que nos envuelve un mundo caótico, los fanáticos religiosos gritan su mensaje divino que nos hace temblar. ¿Y si fuera verdad? Hemos estado rechazándolos toda la vida, pero si los dioses están de su parte, todo esto acabará con la muerte de todos nosotros y ellos serán salvados.
El enigma de los dioses: ¿Qué secretos ocultará en su interior?
La imagen de varios encapuchados rodeados por cientos de personas me domina. La visión me da vueltas en la cabeza. Uno de los encapuchados da un paso al frente. Me obligo a dejar de observar moviendo la cabeza. Las figuras se difuminan en mi mente. Sé que si prosiguiera, moriría. Ya gotea sangre de mi nariz. Y no sólo esa visión pierde nitidez, sino que la del reto del mundo también…

Continúa leyendo 73 Jonhy o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de, El enigma de los dioses.

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