7 Jonhy

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Horas mas tarde, me encuentro en la habitación, incapaz de dormir. Estoy tumbado, mirando la penumbra que provocan las sombras. La escasa luz penetra por las rendijas de la puerta, de la sala de insomnio, y da un aspecto fantasmal. Pero no es por eso por lo que no puedo dormir. No dejo de pensar en la quedada de esta noche… Algo se cuece. Tengo mucha curiosidad por saber que van a proponer, parecían muy convencidos de lo que querían. La memoria me da vueltas. Muchas veces hemos conversado de como sería la oscuridad proyectada fuera de estas paredes, sobre un río o árboles, de cómo sería la luz del cielo sin muros, o cómo nos afectaría la libertad, y si así alcanzaríamos la felicidad.
En lo siguiente que pienso es que el centro nos oprime. Es cierto que yo deseo aprender, y soy uno de los alumnos que mas atienden, incluso dedico mucho tiempo a aprender todo lo que me sea posible, leyendo libros en la biblioteca o preguntado a los maestros del arte. Pero las paredes nos encierran como si de una cárcel se tratase y el techo oculta el cielo cada vez que echamos la mirada arriba. Sólo en el patio podemos distinguir la maravilla que nos ocultan sin motivo. Precisamente saber que todo eso existe, que el mundo consta de cinco reinos, que el Bosque Central comienza al otro lado de las montañas elfas, que fuera hay otro mundo, de suburbios sí, pero otro mundo; todo eso es lo que nos dan ganas de conocerlo, de saber si es tal y como lo pintan, y ser nosotros, nuestros ojos, quiénes lo descubran.
Aunque siempre me he dicho que no, que yo no sirvo para desobedecer las normas. Si disfruto con cada clase, no me molestan ni las obligaciones. Voy de las clases al patio, del patio a la biblioteca y de la biblioteca a los dormitorios. Disfruto leyendo libros, explorando cada reino, viajando al pasado. Me sumerjo en la cultura más que nadie, soy parte del sistema… Pero luego pienso en lo que hago. Me estoy convirtiendo en un esclavo, en un robot. Hago todo lo que ellos me piden, y sin preguntarme si esta bien o mal. Considerando las ideas de Kerwin, ¿por qué están mal? Simplemente porque se saltan las normas. Pero… ¿cumplir las normas siempre está bien? Darío protege pero no exige que hagamos todo esto. Además, todo el mundo sabe que el fin de su reinado está próximo, y entonces… ¿todo seguirá igual? Si él decide qué está bien y qué está mal, cuando ocurra lo que nadie quiere, ¿habrá anarquía? Hablan de unas elecciones, pero no creo que un señor pueda decidir las normas. La conciencia influye mucho, no hay dios que me haga dudar de lo que creo que está bien, pero lo que creo está inculcado. Nos hacen pensar que esas ideas son por simple rebeldía, pero hay que llegar mas allá, decidir si queremos la libertad, si nuestros sueños son de verdad y sobretodo, no dejarnos influenciar, debemos ser nosotros quiénes decidamos lo que está bien y lo que no.
Por otro lado considero que es un error. El sistema es perfecto y si faya es precisamente por ideas como esta. Los hombres somos egoístas y siempre queremos más de lo que nos dan. La idea de escapar debe ser rechazada, porque supondría dejar pasar la oportunidad de aprender y aventurarse en un viaje sin sentido. Podría ser emocionante, no lo dudo, pero me apartaría de todo aquello que es más importante: aprender para llegar a ser una de las personas que controlan la estabilidad y el orden de este mundo.
Miro al techo, está oscuro, entre sombras. Quiero comprender el sentido de todo, de cómo está dividida la sociedad, de qué es lo que habría que hacer para mejorarla. Pero es inútil. La inestabilidad radica en desconocer lo que nuestros gobernantes idean para protegernos y en una evidente rivalidad entre Elfas y Frangul. Así como la censura de información de un reino a otro y una tensión que se agrava por momentos. Darío no sabe como unir el espíritu humano y su tiempo se agota. Al tiempo que las mujeres toman posición en un régimen inaceptado por Rasel y Rusul, las ciudades de las que depende nuestra integridad.
Mientras pienso todo esto, fruto de mi curiosidad y mi interés por saber, voy adormilándome. Me adentro en el mundo de los sueños, donde pasado, presente y futuro se entremezclan para entregar un confuso mensaje, en un universo paralelo.

Continúa leyendo 8 Simón o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la trilogía, El enigma de los dioses.

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