42 Kathy

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Comemos todos los adultos juntos, en una gran mesa situada en la calle principal. Durante la comida un silencio hechizado nos domina. Todos tenemos constancia de los síntomas de alguno de los nuestros, muy similares a los del chico encontrado en el río. Tememos que se reproduzcan y afecten a más habitantes del poblado. El miedo nos acecha con una intensidad que jamás antes habíamos sentido. Ya no se trata de evitar los monstruos de la noche cumpliendo el toque de queda del atardecer, ahora podríamos caer fulminados en cualquier momento. La angustia hace presa de nuestros corazones que contienen los latidos esperando no desencadenar otro episodio de agonía.
-¿Qué estará pasando? -comentan muy confundidos con la situación- ¡Tenemos que informar a los soldados!
Se trata de esa extraña gente que vino anoche. Nadie confía en ella. Vinieron preguntando por un ser encapuchado y nos dejaron un aparato para comunicarnos. Respecto a ese asunto todavía no sabemos nada, pero lo que está ocurriendo es demasiado alarmante para ocultarlo. Tal vez tengan algún remedio o dispongan de conocimiento útil para evitar la infección.
-Primero deberíamos hablar con los heridos. Por lo visto disponen de cierta información que podría ser relevante. Si no les aportamos nada, no creo que ofrezcan su ayuda.
-Hemos estado mucho tiempo sin ellos y ahora no vamos a arrastrarnos -comentan por otro lado-. Nos abandonaron como animales desde que nuestra fábrica dejó de interesarles, pero hemos sabido sobreponernos. ¡Y en esta crisis no será menos!
Muchos asienten. Error o no, el orgullo seguirá bien alto.
-Queda poca comida -comento cambiando de tema, al recordar las escasas reservas.
Hace varios años cambiamos nuestra forma de proceder, dado que muchas familias perdimos a los hombres cuando comenzaron las hostilidades nocturnas. Desde entonces decidimos que nos dividiríamos el trabajo de todo el pueblo y nos ayudaríamos unos a otros. Para el alimento, un grupo parte a los diferentes establecimientos donde se almacenan los productos que necesarios y regresan con el abastecimiento para semanas o incluso meses.
-Partiremos esta misma tarde. Tenemos agua suficiente para el intercambio.
Otro asentimiento da conformidad a la decisión.

Continúa leyendo 43 Jonhy o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la trilogía, El enigma de los dioses.

2 Comentarios

  1. Gracias por la invitación. La verdad es que la historia ya va bastante encaminada, pero voy a trata de ponerme al día.
    Por lo poco que he alcanzado a leer se nota la influencia del gran J.R.R.T. Es un gran desafío y está bueno que lo lleves a cabo.

    Un abrazo

  2. Muchos me dicen que se nota la influencia de Tolkien en mis escritos, aunque personalmente pienso que es un tipo de novela diferente ya que la aventura no es tan abundante.

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