230 Fox

0
204
Los vehículos ya han estado en Tatensul y han cargado las provisiones. Ahora se dirigen hacia Rusul, Rasel y Clituck, para cargar a los guerreros. En un par de horas, como estipuló Simón, comenzarán la misión.
Recibo una comunicación de Tropolis, a cargo de Krhisten:
-¡Debes abortar la campaña!
-¿Por qué debería hacer eso? -le respondo muy serio- ¡Son órdenes estrictas del propio rey!
Simón no planea nada bueno. Ha permitido que perdamos la producción, ha erradicado la seguridad que nos ofrecía la Vieja Guarda y nos obliga a participar en una guerra con todos nuestros efectivos.
-Es Hijo del dios de la guerra, sabe lo que hace.
-¿Tan pronto habéis olvidado a Darío?
Simón nos ha aportado respuestas. ¡Ahora sabemos a qué dios debemos obedecer para salvarnos! Omit Ozak consiste en el escenario donde se desarrolla la dura prueba.
-¿Te estás oyendo? Ahora eres un religioso que obedece ciegamente las ordenes de su rey. El Gran Consejo de los Importantes se creó precisamente para evitar esto y lo ha eliminado.
-Así debe ser. Sólo así accederemos al paraíso prometido.

Continúa leyendo 231 Jonhy o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la saga, El enigma de los dioses.

Dejar respuesta

Escribe tu comentario.
Escribe tu nombre

Resuelve la siguiente suma *