23 Jonhy

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La noche es un espejo de la verdad. El destino gira, en la rueda de la vida, en el filo de la catástrofe. Los enemigos regresan a donde fue su hogar, el candil muestra la procesión: ya están aquí. Primero se infiltra un caudillo como gobernante en nuestra política, nos observa, nos dirige, espera paciente e implacable nuestra debilidad para mandarnos su ejército y así condenarnos a una derrota segura. Son sangre de nuestra propia sangre: la descendencia de nuestros antepasados guiados por un dios olvidado, ciegos por la sed de venganza. Nuestro destierro les produjo una herida en la memoria que no cicatriza. Ahora vuelven para reclamar su territorio y así aliviar sus pesares. Callaron cuando eran débiles… pero han aguardado su momento, han mejorando sus malas artes, han crecido bajo la sombra. El ímpetu y la paciencia ha logrado que adquieran un poder devastador, comparable al ejército de Sir, pero no se arriesgarán a una guerra abierta. Temen, al igual que anhelan, nuestra tecnología. Saben que si nos dan tiempo para preparar las batallas, Tropolis dotará a las tropas de Sir y Goor de un armamento suficiente para multiplicar nuestro poder de defensa. Por este motivo trazan una inmejorable estrategia que nos arrastrará a las puertas de la extinción.
Esto ya no tiene marcha atrás. El efecto cadena hará que sigan aconteciendo sucesos catastróficos. La profecía escrita en el libro sagrado lo confirma. Un nuevo rey suplantará a Darío en el trono de Frangul y éste, dictará sentencia sobre los hombres. La guerra devolverá a cada raza su territorio, su influencia y su poder. Hombres, magos y gull’s en disputa de Omit Ozak, bajo la influencia fundamental de los dioses. Mientras el cielo se tiñe de rojo de la sangre de los caídos al norte, un virus mortal avanza hacia el sur sin piedad, para infectar y arrasar todo lo que encuentre a su alcance, dejándonos muy tocados, a merced de la estrategia de nuestros enemigos.
Pronto se descubrirá que la seguridad del mundo de los hombres ha caído. Nuevas torres de defensa deberían levantarse, pero no será así. Los señores están preocupados excesivamente por el poder, esperando el inevitable final de Darío, para ascender en la jerarquía y descuidan otros asuntos de mayor relevancia. Estamos a merced de quien nos acecha. Un cambio se avecina. Para bien o para mal, el final del sistema aguarda.

Continúa leyendo 24 Simón o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la trilogía, El enigma de los dioses.

Ángelus
Español, escritor y autor del blog "El enigma de los dioses". También creó en blogger el blog que dió vida a este proyecto: "Eterno y Cambiante" y es el editor más activo de la web. [Ver Biografía]

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