210 Ariel

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La Vieja Guardia nos ha enviado directamente a la ciudad experimental. Una vez allí, un grupo de soldados se aproximan a nosotros, amenazantes.

-¿Dónde tenéis vuestra guarida? -pregunta furioso- ¡Ratas!

-No vamos a decir nada. -le respondemos.

-¡Está bien! Seréis torturados hasta que confeséis.

Nos cuelgan por las muñecas, desnudos. Uno de ellos, se aproxima con un látigo, dispuesto a usarlo.

-¿Dónde os escondéis, alimañas?

El silencio es lo único que le responde. Acto seguido el primer latigazo es infringido a mi espalda.

-Puedo estar así todo el día.

-Jamás nos encontraréis. ¡Estáis condenados a desaparecer!

Otro latigazo más golpea mi ya magullada espalda.

Le sonrío, retándolo.

-Nos habéis capturado de casualidad. Esperar a que vengan a rescatarnos. ¡Acabaréis todos muertos!

-¡Malditos seáis! -ruge, propinando un nuevo latigazo.

Entonces, no sé por qué, mi torturador, cae fulminado por el láser de su propio compatriota.

Continúa leyendo 211 Ser encapuchado o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la saga, El enigma de los dioses.

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