208 Kerwin

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Esperamos pacientemente nuestro momento.
-¡Mira! -me señala un caballero cuando se aproximan nuevos esclavos por el horizonte.
Cuando se aproximan descubrimos que son el grupo enviado a obtener armas.
-¡Por fin están aquí! -pronuncio para nada sorprendido.
-¿Has permitido que los capturen, sabiendo que ocurriría?
-Es nuestra única posibilidad. Ahora es cuando la vigilancia decae en las murallas. Yo mismo seré el que ascienda por el muro y sorprenda a los centinelas. ¡Cubrirme!
La sangre fría que muestro es impresionante. Si esta estrategia no sale como tengo pensado, muchos me la recriminarán.
Haciendo un lazo a una cuerda, la lanzo y se sujeta en una almena. Uno de los soldados se percata, pero es abatido por mis hombres. Asciendo sin dudar. Una vez arriba, me pongo la ropa del guardia, cojo su láser y tiro el cadáver con mi ropa hacia abajo.
A continuación doy permiso para subir a otro hombre. Juntos atacamos a un segundo soldado y repetimos la operación. Así hasta dominar gran parte de la muralla. Pero aun quedan muchos centinelas, en el otro extremo de la ciudad experimental y abajo, vigilando a los esclavos.
-Todavía contamos con muchos hombres. ¡Sigamos disfrazándolos de centinelas!

Continúa leyendo 209 Sir o visita el índice de Los reinos del sur, la primera novela de la saga, El enigma de los dioses.

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